Pueblos con encanto

Murias de Rechivaldo

Murias de Rechivaldo es un pueblo de unos 100 habitantes situado en la Maragatería, entre Castrillo de los Polvazares y Astorga. Sus calles conservan el sabor inconfundible de los pueblos típicos maragatos, aunque su fama es escasa, eclipsada por la de sus conocidos vecinos.

En los últimos años, y al calor del Camino de Santiago, en Murias de Rechivaldo han abierto sus puertas varios restaurantes y alguna casa rural, que han servido para dar a conocer el nombre del pueblo… Los visitantes, pocos al principio, suelen repetir, y es que en Murias todo es auténtico.

En la página oficial del pueblo podemos encontrar más información; desde Conocer León nos permitimos recomendar el restaurante “Don Juan Tenorio“, que ofrece además del tradicional cocido maragato una excelente variedad de carnes a la brasa.

Peñalba de Santiago

Peñalba de Santiago es uno de los pueblos más bonitos de España, y ha aparecido en innumerables listas de pueblos con encanto. Situado a solo 18 kilómetros de Ponferrada, en el corazón del Valle del Silencio, cuenta con una población de 19 habitantes.

Peñalba de Santiago debe su popularidad a la iglesia mozárabe de Santiago de Peñalba y a la bella estampa de sus casas de piedra con sus tejados de pizarra, como si el tiempo se hubiera detenido en la Edad Media. En sus calles (de piedra, claro) uno puede encontrarse un arado romano, en uso hasta no hace tanto.

Soto de Sajambre

Soto de Sajambre es un pequeño pueblo de apenas 74 habitantes situado en el término municipal de Oseja de Sajambre, dentro del Parque Nacional de Picos de Europa (página oficial), muy cerca de la frontera con Asturias. Apartado de la N625, que une Riaño (León) con Cangas de Onís (Asturias), es el punto de partida de varias rutas que recorren el corazón de los Picos de Europa.

Prácticamente aislado durante el invierno, Soto de Sajambre acoge en verano a un puñado de turistas que llegan hasta este rincón de la montaña leonesa buscando tranquilidad en un entorno natural único en España. La escasa oferta de alojamientos se convierte en la mejor garantía de que nunca habrá aglomeraciones, de que la tranquilidad no se perturbará en exceso.